Xone mixers: arquitectura analógica, filtros y send/return.
Guía de los Xone mixers de Allen & Heath: arquitectura analógica, filtros VCF con resonancia, bucles send/return, EQ aislador y qué modelo elegir según el uso.
Hay dos razones por las que una sala instala una Xone y no otra mesa: el sonido que sale cuando la empujas y el sitio que ocupa dentro de la rutina del DJ. Nada de eso se entiende mirando la lista de precios; se entendiendiendo cómo está construida.
Esta guía abre los Xone mixers de Allen & Heath por dentro: su arquitectura analógica, los filtros que le dan fama, el bucle de efectos send/return y las decisiones de EQ y salidas. Al final, un criterio para elegir modelo según el uso real, no según el catálogo.
Xone mixers: de qué hablamos
Los Xone mixers son la familia de mezcladoras DJ de Allen & Heath, fabricadas en Cornwall y presentes en clubes desde los años noventa. La gama actual se ordena en tres bloques: las de cuatro o más canales para cabina completa, las compactas de dos canales para casa y eventos, y los controladores de la serie K que se acoplan a ellas.
Lo que comparten todas es una decisión de diseño: la señal de audio recorre el equipo en el dominio analógico. Los entradas de línea y fono, el preamplificador, el EQ y el filtro trabajan antes de la etapa de salida, y solo lo necesario para la interfaz o la mezcla digital se convierte. Esa decisión explica el margen que tienen y también el precio: cuesta más construir rutas analógicas cuidadas que digitalizar pronto y corregir después.
La diferencia entre modelos, entonces, no está en si suenan a Xone, sino en cuántos canales necesitas, si quieres interfaz integrada y si trabajas con faders o con rotary.
| Modelo | Canales | Interfaz USB |
|---|---|---|
| Xone:96 | 6+2 analógicos | Dual, 24 canales a 96 kHz |
| Xone:92 | 4+2 analógicos | No |
| Xone:43 | 4+1 analógicos | No |
| Xone:24 | 2+1 analógicos | No |
| Xone:24C | 2+1 analógicos | USB-C a 96 kHz con tres modos |
Datos de las fichas oficiales de Allen & Heath; la disponibilidad y los precios cambian con el tiempo.
Arquitectura analógica
La arquitectura analógica se nota en cuatro puntos concretos que aparecen en las fichas de toda la gama. El primero son los preamplificadores de fono: ganancia alta y ruido bajo, con entradas fono y línea emparejadas para cambiar de plato a reproductor sin saltos de nivel. El segundo es el sumador: la mezcla se construye en analógico, con una etapa de suma afinada para mantener graves profundos y agudos abiertos. El tercero es el EQ: la gama ofrece EQ aislador con total kill, es decir, que puedes eliminar por completo una banda, útil para intercambiar bajos entre pistas. El cuarto son las salidas: master equilibrado en XLR, salida de booth independiente y, en varios modelos, salida de grabación separada.
Para quien viene del software, la consecuencia práctica es el gain staging. En digital corriges después; en una mesa como esta, el nivel entra bien o todo lo que viene detrás suena peor. Sube el trim hasta que los medidores marquen con margen, deja el fader de canal donde vayas a trabajar y usa el master para el nivel general; el detalle está en Gain staging: niveles de entrada y salida y en la anatomía de la mesa en Anatomía de una mesa DJ.
Filtros y el VCF
El filtro es la firma sonora de la gama. Funciona con un VCF, filtro controlado por tensión, que en los modelos actuales ofrece paso alto, paso bajo y paso banda, con dos controles: corte y resonancia. La resonancia es lo que transforma un barrido suave en un golpe marcado: al subirla, el filtro acentúa la frecuencia de corte y añade ese carácter ligeramente saturado que identifica a la marca.
Hay dos maneras de usarlo. Como herramienta de transición, recortando los agudos de una pista para dejar entrar otra, con resonancia baja. Y como efecto, llevando la resonancia alta para crear tensión antes de un drop. Los modelos de cuatro filtros independientes permiten encadenar dos barridos a la vez; los de un filtro exigen elegir a qué canal está asignado.
Un error frecuente es confundir el filtro con el EQ. El EQ corta bandas fijas; el filtro barre una zona variable y suena por eso continuo. En la práctica se complementan: EQ para el trabajo de todas las noches, filtro para la frase musical.
Send/return y los efectos externos
El bucle send/return existe porque muchos efectos interesantes viven fuera de la mesa. El flujo es simple: sacas la señal de un canal, la envías a una unidad externa y la devuelves por una entrada de retorno, con control de volumen tanto en el envío como en la vuelta.
Las Xone ofrecen dos variantes. X:FX, presente en modelos como la Xone:43, es un bucle directo con control de mezcla seco-mojado por canal; la Xone:96 lleva dos envíos dedicados, uno de ellos conmmodo para pedales de guitarra a nivel de instrumento, más una inserción de master para procesadores externos. En los modelos compactos recientes aparece además un Master Insert en jack que cumple la misma función a nivel de salida total.
La decisión de uso es de orden de cadena. El filtro interno y el EQ van siempre activos; el send va a unidades que quieres oír por separado, como un delay de caja o un compresor de bus; y la inserción de master se reserva para la etapa final. Si el efecto externo no está encendido o no devuelve señal, comprueba el nivel de envío antes de culpar a la unidad: es el fallo más común de este circuito.
EQ, cabezales y salidas
El capítulo de salidas decide si la mesa encaja en tu sala. Un master equilibrado en XLR es obligatorio si hay línea de PA larga; una salida de booth independiente permite al técnico ajustar su monitor sin tocar el volumen del público; y una salida de grabación te deja registrar la sesión sin colgarte de un ordenador en la cadena principal.
Los cabezales también importan más de lo que parece. Los modelos de club traen dos salidas de auriculares independientes, pensadas para back to back: cada DJ escucha lo suyo sin pelearse por el volumen. Y el crossfader, cuando lo hay, admite curvas distintas y en algunos casos se puede reemplazar por modelos de corte más rápido para scratching.
Para terminar, una comprobación antes de comprar o de aceptar una instalación: cuenta entradas reales, no canales de fader. Una mesa de cuatro canales con dos entradas de fono no admite cuatro platos, y esa diferencia solo se ve en la ficha técnica, en Conexiones y cableado de cabina: XLR, RCA y jack.
Qué modelo según el uso
El criterio que resume la gama es este: la Xone:96 para quien quiere cuatro canales de línea, interfaz dual y dos filtros; la Xone:92 para quien prioriza rotary y presencia de club sin interfaz; la Xone:43 para cuatro canales analógicos limpios con X:FX y sin dependencia de ordenador; la Xone:24 para setups pequeños con EQ aislador; y la Xone:24C para quien necesita la misma ruta analógica con interfaz USB-C, tres modos de trabajo y hub para controladores.
Ninguna es mejor que otra en abstracto: cambian el número de manos que conviven en la mesa, el sitio donde vives el ordenador y la cantidad de efectos externos que planeas usar. Con ese mapa claro, el siguiente paso es la capa digital: interfaces, controladores de la serie K y el modo en que una mesa analógica convive con un DAW.
Siguiente paso
Con la parte analógica entendida, toca conectar el ordenador sin perderla: Interfaces, Xone:K, gain staging e integración híbrida.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia suena entre una Xone y una mesa digital?
La diferencia está en el recorrido de la señal: en una Xone el audio atraviesa preamplificadores, EQ y filtros en el dominio analógico antes de sumarse. El resultado se percibe como margen generoso y un filtro con carácter propio, no como más o menos calidad abstracta.
¿El filtro es por canal o global?
Según el modelo. En la Xone:96 hay dos filtros VCF que se asignan a canales concretos; en la Xone:43 hay un filtro libremente asignable con tres modos. Comprueba la ficha del modelo antes de planear una rutina que dependa de dos filtros independientes.
¿Para qué sirve el send/return de una Xone?
Permite sacar la señal de un canal, enviarla a un efecto externo y devolverla mezclada, con control de volumen de envío y de retorno. Es la vía natural para pedales de guitarra, cajas de delay o unidades de compresión externas.
¿Necesito ordenador para usar una Xone?
No. Las versiones puramente analógicas como la Xone:43 o la Xone:24 trabajan solo con equipos externos. Las que llevan interfaz, como la Xone:96 o la Xone:24C, añaden la posibilidad de conectar un ordenador para DVS o grabación.
¿Las Xone funcionan con Serato o Traktor?
Sí, por audio o por DVS. La Xone:96 incluye una tarjeta certificada para Traktor Scratch, y los modelos con interfaz permiten usar timecode o grabar la sesión; los modelos sin interfaz trabajan con cualquier fuente por línea o fono.
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Fuentes
- Xone:96 — 6+2 Channel Analogue Mixer with Interface
Ficha oficial: ruta analógica, EQ de cuatro bandas, dos filtros Xone:VCF con CRUNCH, interfaz USB dual de 24 canales a 96 kHz, dos envíos de efectos y puerto X-Link; base de la sección de arquitectura y de la tabla.
- Xone:43 — 4+1 Channel Analogue Mixer
Describe la versión sin interfaz: 100 % analógica, EQ aislador con total kill, filtro asignable con modos HPF, BPF y LPF, y bucle X:FX para integrar efectos externos.
- Xone — The Range
Catálogo de la familia: Xone:96, Xone:92, Xone:PX5, Xone:43, Xone:24, Xone:24C y Xone:K3 con su tipo de canal; de ahí salen las filas de la tabla comparativa.
- New Xone:24 and Xone:24C Mixers deliver for Analogue Purists and Hybrid DJs
Noticia de lanzamiento con la ruta de señal compartida, los preamplificadores RIAA de bajo ruido, el EQ aislador de tres bandas, el Master Insert FX y los tres modos de la interfaz de la 24C.
Última revisión técnica: 01/10/2026. Si detectas un error, indícalo para corregirlo.