Contratos para firmar un lanzamiento con un sello
Guía de cláusulas de un contrato discográfico: single, EP y album deal, exclusividad, advances, recoupment, royalties y reversión.
Recibes un correo de un sello interesado en tu track y, adjunto, un PDF de doce páginas. La tentación es firmarlo rápido para que el lanzamiento salga cuanto antes. El problema es que ese documento define quién cobra, durante cuánto tiempo y con qué límites; y casi todo lo que no esté escrito jugará en tu contra.
Esta guía no es asesoramiento jurídico. Describe las cláusulas que aparecen una y otra vez en los contratos de lanzamiento, qué riesgo tiene cada una y qué conviene preguntar antes de firmar. Para tu caso concreto, con tus masters y tu catálogo, necesitas un abogado especializado en propiedad intelectual y música.
Qué revisar en un contrato de lanzamiento
Un contrato de lanzamiento es, en esencia, un intercambio: el sello aporta inversión, distribución, promoción y estructura; tú aportas la grabación y parte de tus derechos. Antes de leer la letra pequeña, comprueba cinco cosas: qué se cede o se licencia, si hay exclusividad, por cuánto tiempo, qué territorio cubre y cómo se calcula tu pago.
El orden de lectura importa poco; el orden de negociación, mucho. Empieza por lo que no se mueve (titularidad y cesión), sigue por lo que se mide (royalties y base de cálculo) y deja para el final lo cosmético (artwork, fechas). Si el sello no quiere hablar de titularidad, ya tienes una señal.
Los contratos simples vs complejos no se distinguen por el número de páginas, sino por cuántas de esas variables quedan abiertas. Un contrato de una sola página puede ser más peligroso que uno de veinte si incluye cesión total de master sin reversión. La tabla siguiente resume los cinco bloques que más discusiones generan.
| Cláusula | Qué suele decir | Riesgo habitual | Qué pedir |
|---|---|---|---|
| Tipo de deal | Single, EP, album o licensing | Amarrar más obra de la prevista | Limitar el acuerdo a los tracks entregados |
| Exclusividad y territorio | Mundial y total por defecto | Bloquea otros lanzamientos | Acotar territorio, formato y plazo |
| Royalties y base | Porcentaje sobre net receipts | Base de cálculo con descuentos opacos | Definir royalty base por escrito |
| Advances y recoupment | Anticipo recuperable del royalty | No cobrar hasta recuperar el anticipo | Fijar tope y qué gastos son recuperables |
| Master ownership | Cesión permanente al sello | No recuperar el master nunca | Licencia temporal con reversión de derechos |
Qué suele decir cada cláusula, qué riesgo tiene y qué pedir antes de firmar.
Tipos de acuerdo: single, EP, album y licensing deal
El contrato debe decir exactamente qué se publica. Un single deal cubre una sola grabación, normalmente con un lanzamiento y un ciclo promocional corto. Un EP deal agrupa entre tres y seis temas y suele negociarse con un plan de dos o tres singles previos. Un album deal compromete un número mayor de canciones y, con él, más inversión y más presión sobre el calendario.
Cuidado con las definiciones: si el EP deal fija «entre tres y seis pistas», el sello puede considerar que faltan temas y retener el pago hasta completarlo. Un licensing deal es distinto: el sello no se queda con tu grabación, solo la explota durante un plazo. Ahí la cesión de master no existe y lo que se negocia es la licencia.
Un contrato simple define el tema, el reparto y el plazo; un contrato complejo añade opciones, mínimos garantizados, compromisos de promoción y estándares de entrega. Cuanto más complejo, más caro es equivocarse, porque las cláusulas se encadenan: una opción mal redactada anula la reversión pactada.
Cesión de master frente a licencia temporal
En una cesión de master transfieres la titularidad de la grabación al sello, a menudo «a perpetuidad y para todo el mundo». Es la cláusula que más consecuencias tiene a largo plazo: si tu tema funciona cinco años después, el sello sigue siendo dueño del master y tú negocias desde fuera.
Una licencia temporal hace lo contrario: mantienes la titularidad y concedes al sello un derecho de explotación por un plazo, un territorio y unos usos determinados. Muchos acuerdos de sellos pequeños para DJ y productores caben en este segundo modelo, con plazos de tres a diez años. Revisa si al vencer la licencia los archivos vuelven a ti, si el sello puede seguir vendiendo copias ya fabricadas y qué pasa con las plataformas que ya tienen el track en catálogo.
Antes de firmar una cesión total, calcula qué significa en diez años: quién decide una reedición, quién licencia para un sync y quién cobra cuando el track entra en una serie de televisión.
Exclusividad, territorio, duración y opciones
La exclusividad puede ser total o limitada por territorio, por formato o por género. Una cláusula mundial y total firmada con un sello pequeño te bloquea para lanzar ese mismo material o incluso temas nuevos en otros sitios. Pregunta si la exclusividad cubre solo esa grabación o todo lo que produces durante el plazo: la diferencia entre «este track» y «tu obra durante tres años» es enorme.
El territorio define dónde puede explotar el sello tu grabación; si firma «worldwide», no podrás licenciar el track por separado en otro país. La duración fija el plazo del acuerdo, mientras que las opciones permiten al sello prorrogar una o varias veces con condiciones ya pactadas. Una opción de tres periodos de dos años puede convertir un contrato breve en seis años reales. Pide siempre el calendario completo de opciones y qué ocurre si el sello no ejerce: si no hay fechas y condiciones, la opción es un cheque en blanco.
Advances, recoupment, royalty base, net receipts, gastos recuperables y marketing recoupable
Los advances (anticipos) son dinero que el sello te paga por adelantado y que se recupera después con tus royalties. No es un regalo: hasta que el recoupment se complete, no ves un euro de las ventas.
El recoupment se calcula sobre una base concreta. La royalty base es el importe sobre el que se aplica tu porcentaje de royalties: puede ser el precio de venta al público, el precio mayorista o los net receipts (ingresos netos que recibe el sello tras comisiones de distribuidora y descuentos de plataforma). Cada definición cambia el resultado. Un 50 % sobre net receipts puede valer menos que un 20 % sobre precio de venta.
Añade los gastos recuperables: costes que el sello descuenta antes de pagarte. Es habitual encontrar grabación, mezcla, mastering, artwork, vídeo, pitching y el marketing recoupable, es decir, la promoción que el sello adelanta y luego recupera de tus royalties. Revisa si hay un tope, si los gastos se aprueban contigo y si se recuperan solo con los ingresos de ese release o con todo tu catálogo. Los reembolsos también se negocian: algunos sellos permiten recuperar el 50 % del marketing recoupable, no el 100 %.
Master ownership, reversión de derechos, entregables y garantías del artista
El master ownership es la titularidad de la grabación y aparece casi siempre mezclado con la cesión. Aunque el contrato diga «el sello es propietario», lo que importa es si hay una cláusula de reversion (reversión de derechos) que devuelva el master al artista en ciertos supuestos: al vencer el plazo, si el sello deja de explotar el tema o si la distribuidora desaparece.
Los entregables son tu parte del trato: qué archivos debes entregar y cuándo. Normalmente se piden WAV a 24 bits, versión instrumental, acapella, stems, mezcla alternativa y artwork en alta resolución. Si no entregas algo, el sello puede retrasar el pago o el lanzamiento.
Las garantías del artista son tus declaraciones: que la obra es tuya, que no está comprometida con otro sello, que no hay samples sin limpiar y que tienes autorización de todos los colaboradores. Firmar garantías amplias sin revisar tu situación real es asumir una responsabilidad que después se reclama.
Samples, takedown, termination, auditoría y cuándo hace falta abogado
Si usas samples, el contrato exigirá que estén autorizados. Menciona expresamente qué samples y autorizaciones tienes, o el sello puede pedirte que elimines el elemento, retrase el lanzamiento o te reclame los daños si llega un reclamo.
El takedown es la retirada de tu track de plataformas, habitualmente por una reclamación de terceros o por incumplimiento. Un contrato serio dice quién puede ordenarlo y qué ocurre con los ingresos ya generados. La termination (resolución) permite terminar el acuerdo antes del plazo por incumplimiento; comprueba si hay periodo de subsanación, si puedes recuperar el master tras resolver y qué pasa con las copias ya distribuidas.
La auditoría es tu derecho a revisar los libros del sello cuando sospechas que faltan ingresos. Muchos contratos la limitan a una vez al año, con preaviso y solo sobre los últimos doce meses; si no existe, tu capacidad de verificar los pagos es nula.
No necesitas un abogado para negociar un split sencillo entre dos productores. Sí lo necesitas cuando hay cesión a perpetuidad, pagos futuros condicionados a métricas, ediciones con empresas extranjeras o proyectos en los que pones tu nombre y tu catálogo. La regla práctica para saber cuándo hace falta un abogado especializado es el alcance: si el acuerdo toca la titularidad de tu obra o supera un año, revísalo con un profesional. Antes de firmar, pide una revisión externa: es más barato que discutir después. Como referencia de qué se negocia en el día a día, consulta Tarifas, facturación y negociación de caché, y para la parte de derechos inscritos, Derechos de autor: registro de obras.
Siguiente paso
Antes de firmar, haz una lista con las cinco variables clave: qué se cede, cuánto dura, en qué territorio, cómo se calcula el pago y cómo se recupera el master. Si alguna no tiene respuesta escrita, todavía no estás listo para firmar. Contrasta tus conclusiones con A&R: scouting, demos y pipeline para entender qué espera un sello de su catálogo antes de comprometerse.
Con el acuerdo revisado, el siguiente cuello de botella es entregar el lanzamiento con datos impecables. Sigue con Metadata profesional de un lanzamiento: ISRC y UPC, donde verás qué campos hay que preparar antes de que la distribuidora los reciba.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que debo revisar en un contrato de lanzamiento?
La titularidad: si hay cesión de master o solo una licencia temporal, y si existe una cláusula de reversión que devuelva la grabación al artista.
¿Cuál es la diferencia entre royalties y net receipts?
Los royalties son el porcentaje que cobras; los net receipts son la base de ingresos que recibe el sello tras comisiones y descuentos, sobre la que muchas veces se calcula ese porcentaje.
¿Qué significa que un advance sea recuperable?
Que el sello descuenta el anticipo de tus royalties futuros: hasta que el recoupment se completa no recibes pagos, aunque el lanzamiento venda.
¿Necesito un abogado para firmar con un sello?
No siempre para un split sencillo, pero sí cuando hay cesión a perpetuidad, opciones largas, ediciones internacionales o compromisos sobre tu catálogo futuro.
¿Puedo perder el master si firmo una licencia temporal?
No, si el contrato lo dice con claridad: mantienes la titularidad y el sello solo explota el track durante el plazo, territorio y usos pactados.
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Relacionadas
Fuentes
- IFPI
Contexto de cómo se estructura la industria grabada y qué papel juegan sellos, licencias y explotación de catálogo.
- Music Business Worldwide
Casos reales de acuerdos, advances, renegociaciones y disputas sobre titularidad de masters en la industria.
- Royalty Exchange
Explica cómo se valora un flujo de regalías y por qué la base de cálculo y el plazo cambian el valor de un catálogo.
- ISRC — International Standard Recording Code
Referencia para identificar cada grabación de forma única, dato que condiciona entregables y control de versiones.
Última revisión técnica: 01/10/2026. Si detectas un error, indícalo para corregirlo.