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Sellos, demos, promos y lanzamiento

Follow-up, contrato y cláusulas: exclusividad, licencia, cesión y master

Qué hacer tras enviar una demo, qué errores cometer y cómo leer el contrato de un sello: exclusividad, licencia, cesión, master, publishing y splits.

  • Intermedio
  • PRODUCTOR
  • 7 min de lectura
  • Revisado el 01/10/2026

Responder a una demo con un «sí» es el mejor momento y el más peligroso: es cuando se negocia desde el entusiasmo y se firman documentos que nadie había leído antes. Entre el envío y la firma hay una etapa propia —el follow-up, la espera y las respuestas— y después otra: la lectura del contrato, donde se deciden cosas como la exclusividad, la licencia, la cesión y quién es dueño del master.

Esta guía trata esas dos etapas con la misma regla: nada que no puedas explicar con tus propias palabras. Si una cláusula no se entiende, no se firma todavía. El objetivo no es asustarte con los contratos, sino darte el vocabulario para leerlos; para la negociación comercial de tarifas y cachés hay una referencia complementaria en la guía de contratos de DJ y facturación.

Follow-up sin quemar el contacto

Follow-up es el correo único de seguimiento que envías cuando ha pasado el tiempo razonable sin respuesta. Unas dos semanas es la referencia habitual en la industria; los sellos grandes, con más cola, pueden necesitar tres o cuatro. Antes de escribir, comprueba si el envío se ha escuchado: muchas plataformas de demo muestran reproducciones, y un contador que sube suele significar que alguien lo está valorando.

Cómo hacerlo bien:

  • Responde al mismo hilo. Así el A&R tiene delante tu correo original con el enlace y el contexto.
  • Dos líneas. Confirmas que sigues disponible y preguntas si necesitas algo más. Nada de reescribir la presentación.
  • Un solo intento más. Después del segundo seguimiento sin respuesta, se cierra el caso con educación: «lo dejo por aquí, espero poder enviaros material nuevo». Ese cierre deja la puerta abierta para la siguiente pista.

Lo que no hace falta: preguntar si lo han escuchado, pedir una razón del rechazo o mandar el mismo archivo otra vez. El silencio ya es una respuesta, y la mayoría de las veces no tiene nada que ver con la calidad de la música.

Qué no hacer cuando envías demos

Qué no hacer da tanto resultado como saber qué hacer. Estos son los errores que más rápido cierran una puerta:

  • Enviar en cadena a varios sellos. Un CCO con diez destinatarios se ve perfectamente y delata un envío en masa.
  • Perseguir con frecuencia. Correos cada pocos días no aceleran nada; solo consiguen que te archiven.
  • Discutir el rechazo. Un «no encaja» es información útil, no una ofensa. Argumentarlo convierte un no en un bloqueo.
  • Mentir sobre el estado de la pista. Enviar como terminado algo que sigue en obras, para luego pedir cambios, rompe la confianza en el primer intercambio.
  • Adjuntar todo. Archivos pesados, PDF de prensa, fotos: el correo se ve igual que un spam.
  • Saltarse las instrucciones. Si el sello pide formulario y tres pistas, se usa el formulario y se envían tres pistas.

La contraparte positiva es simple: la mayoría de los envíos fallan por descuidados, no por falta de talento. Un correo corto, bien dirigido y con un enlace que funciona ya te sitúa en el cuarto de los que merecen ser escuchados.

Contrato antes de firmar nada

Un Contrato de sello no es un trámite burocrático: es el documento que decide durante años qué puede hacer alguien con tu grabación. Antes de firmar, cinco comprobaciones en este orden:

  1. Objeto. ¿Qué pista o qué repertorio cubre? Una exclusividad sobre «todas las obras futuras» es una bomba de tiempo.
  2. Duración y territorio. Un contrato de tres años en un país no es lo mismo que uno de diez en todo el mundo.
  3. Obligaciones del sello. Fecha de lanzamiento, promoción mínima, reparto de ingresos y qué pasa si el sello no publica.
  4. Remuneración. Percentajes, periodicidad de pagos y qué ingresos se incluyen: streams, ventas, sincronizaciones, directo.
  5. Salida. Qué ocurre al terminar el plazo: quién retira la pista, en qué plazos y con qué condiciones.

Si algo falta, se pregunta por escrito. Un sello serio contesta; uno que evada la pregunta ya te ha dado la respuesta. Guarda siempre la versión firmada y cualquier anexo: especificaciones técnicas, calendario y compromisos promocionales suelen vivir ahí.

Exclusividad licencia y cesión en la práctica

Las tres palabras se usan como sinónimos en conversaciones de pasillo y no lo son. Exclusividad es una reserva: mientras dure, esa pista no puede publicarse en otro sitio. Licencia es un permiso con límites: el sello explota la grabación durante un tiempo, en unos soportes y territorios, y tú conservas la titularidad. Cesión es la transferencia: la titularidad de la grabación pasa al sello.

La tabla de arriba resume qué cedes y qué conservas en cada caso. Fíjate en la columna de la pregunta clave: casi todos los problemas posteriores se responden ahí, con cuatro datos —plazo, territorio, usos y reversión— que deberían estar escritos.

Un matiz importante: son decisiones distintas. Puedes aceptar una exclusividad temporal de dos años sin ceder nada, o ceder el master a cambio de una inversión en promoción. Lo que no se puede es firmar una página que dice «todo lo anterior» sin haber traducido cada término.

Por último, recuerda que master y composición son dos obras distintas con dueños distintos: el sello puede quedarse con la grabación mientras los derechos de la canción siguen en la parte de composición. De ahí salen los siguientes apartados.

Comparativa
Cláusula Qué cedes Qué conservas Pregunta clave
Exclusividad La pista queda reservada al sello durante un periodo.Nada mientras dura: no puedes publicarla en otro sitio.¿Cuánto dura, en qué territorio y qué pasa al terminar?
Licencia Derechos de explotación limitados: formatos, soportes y plazos.La titularidad de la grabación mientras el contrato lo diga.¿Qué usos concretos se conceden y por cuántos años?
Cesión La titularidad de la master: el sello pasa a ser dueño de la grabación.Los derechos de la composición si no se ceden aparte.¿Es temporal y reversible o es permanente?

Tabla comparativa de tres cláusulas contractuales: exclusividad, licencia y cesión, con lo que cedes, lo que conservas y la pregunta clave de cada una.

Master Publishing y splits

El Master es la grabación concreta: el audio que suena. Publishing es el ámbito de la composición: letra, música y su explotación (editorial, sincronizaciones, interpretación). Splits son los porcentajes con los que se reparte cada una de las dos cosas entre quienes la crearon.

Tres errores clásicos:

  • Confundir master con publishing. Firmar la distribución de la master no te da ni quita los derechos de la composición, y al revés también.
  • Dejar los splits hablados. «Luego lo repartimos» es la frase que más veces acaba en disputa. Se fija por escrito antes de publicar, con nombres y porcentajes que suman cien.
  • Olvidar colaboradores. El que puso la percusión, la voz o el remix también tiene parte: si no está en el reparto, no cobra ni aparece.

En la práctica, el reparto se hace en dos frentes. Los ingresos de la grabación —streams y ventas que llegan vía distribuidor— reparten según el acuerdo del master. Los ingresos de la obra —regalías editoriales y de comunicación pública— reparten según los splits de composición. Tener las dos hojas claras evita que un mes de pagos inexplicablemente bajo se convierta en un conflicto.

Si prefieres no ceder nada, existen modelos de autoedición donde mantienes la propiedad y contratas solo los servicios que necesitas; así funcionan plataformas como TuneCore y DistroKid, que dejan la titularidad en el artista y ofrecen reparto automático con colaboradores.

Negociar sin romper la relación

Negociar con un sello no es un pulso: es el primer trabajo en común. Tres ideas para hacerlo bien:

  • Preguntar en lugar de exigir. «¿Cómo funcionáis con la promoción?» abre más puertas que «necesito un adelanto».
  • Ceder en lo pequeño y no en lo estructural. Se pueden negociar fechas, formato y lista de colaboradores; la duración de la exclusividad y la titularidad de la master son lo estructural.
  • Todo por escrito. Lo acordado por correo se incorpora al contrato. Si no está escrito, no existe.

Cuando el contrato ya está claro, el paso siguiente cambia de tercio: toca preparar la salida pública con distribuidor, códigos y calendario. La guía Distribución digital: distribuidor, agregador, ISRC y UPC entra en esa fase, y el registro de tus obras en derechos de autor conviene hacerlo antes de que la fecha de lanzamiento esté fijada.

Siguiente paso

Firmado el acuerdo, lo que cuenta es la infraestructura: quién envía la música a las plataformas y con qué códigos. Sigue con Distribución digital: distribuidor, agregador, ISRC y UPC.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo debo hacer el seguimiento de una demo enviada?

Alrededor de dos semanas después, con un correo corto respondiendo al mismo hilo. Si el sello es pequeño puede bastar una semana; más de dos seguimientos seguidos empieza a jugar en tu contra.

¿Es normal que un sello ofrezca un contrato sin adelanto?

Sí, es habitual en sellos pequeños: el contrato habla de reparto de ingresos, de plazos y de obligaciones de ambas partes, y el adelanto es una negociación aparte que puede no existir.

¿Qué diferencia hay entre licenciar y ceder el master?

Licenciar es dar permiso para explotar la grabación durante un tiempo y con unas condiciones; ceder es transferir la titularidad de esa grabación. La cesión suele ser más difícil de recuperar.

¿Puedo seguir pinchando mi propio tema si cedí la exclusividad?

Depende de la cláusula: muchas permiten el uso en directo y prohíben publicar la misma pista en otros sellos o plataformas. Hay que leer qué dice sobre ejecución pública y nuevas versiones.

¿Quién cobra las regalías de composición si el sello solo tiene el master?

Quien tiene los derechos de la obra: autores, compositores y, si los hay, su editor o publishing. Por eso conviene tener claros los splits de composición antes de firmar cualquier cosa.

Continúa aprendiendo

Siguiente lecciónDistribución digital: distribuidor, agregador, ISRC, UPC/EAN y DSPs

Distribución digital explicada: distribuidor frente a agregador, qué son el ISRC y el UPC/EAN, a qué DSPs llega tu música y cómo fijar la fecha de salida.

Fuentes

  1. Demo Submission: How To Properly Send Music to Labels Medio técnico EDMProd · consultado el 01/10/2026

    Fija el criterio de seguimiento (una o dos semanas, máximo dos intentos) y la regla de no publicar con un sello antes de firmar contrato; también advierte de los envíos simultáneos a varios sellos.

  2. TuneCore — Distribución y servicios para artistas Documentación oficial TuneCore · consultado el 01/10/2026

    Describe el modelo de autoedición: el artista mantiene el cien por cien de la propiedad de su música y contrata por separado administración de publishing, reparto de ingresos con colaboradores y distribución.

  3. DistroKid — Music Distribution Services Documentación oficial DistroKid · consultado el 01/10/2026

    Ejemplo de plataforma que reparte regalías entre colaboradores de forma automática y deja la titularidad en manos del artista; se usa aquí para ilustrar qué no hace falta ceder para publicar.

  4. What Musicians Should Know about Copyright Normativa / organismo público U.S. Copyright Office · consultado el 01/10/2026

    Explica que una canción grabada genera dos obras separadas, la composición y la grabación sonora, que se licencian por separado; es la base para entender por qué master y publishing se tratan aparte.

Última revisión técnica: 01/10/2026. Si detectas un error, indícalo para corregirlo.