Sync audio/video, timecode, deliverables, stems y broadcast specs.
Guía de entrega audiovisual: sincronía de audio y vídeo, uso del timecode, paquetes de stems, lista de deliverables y especificaciones de broadcast.
Una mezcla que suena bien y llega descuadrada, sin stems o fuera del rango del canal no es una entrega: es un problema que devuelven. La etapa final del audio para vídeo se juega en detalles comprobables —un reloj común, un paquete bien nombrado y unos números dentro de especificación— y ninguno requiere más talento, solo método.
Este capítulo cubre Sync audio/video, Timecode, Deliverables, Stems y Broadcast specs: cómo se mantiene la sincronía, cómo se numera el tiempo, qué ficheros se envían y qué exigen los destinos de emisión.
Sync audio/video: que la imagen no se mueva del sonido
La Sync audio/video deja de funcionar por motivos prosaicos. Un archivo grabado en teléfono con frame rate variable, una sesión a 44.1 kHz frente a un vídeo a 25 fps, un conversor con latencia o un reescalado de clip que nadie revisó bastan para que al final de la pieza el audio se medio segundo antes que la imagen.
La defensa tiene tres reglas. Primera, una sola referencia: o timecode en todas las pistas, o puntos de sincronía marcados en el primer y el último plano relevante. Segunda, una sola frecuencia de muestreo, 48 kHz, fijada desde la creación del proyecto. Tercera, comprobación de coincidencia al principio, en medio y al final, porque la deriva se acumula y no avisa.
Cuando el descuadre aparece, se corrige una vez en origen: se ajusta la pista completa al punto correcto y se revisa el resto de la sesión contra esa corrección. Mover clip a clip a mano produce el clásico efecto de audio que entra y sale de sincronía a lo largo del plano.
También conviene distinguir la sincronía de origen de la de la reproducción. El material puede estar perfectamente alineado en la sesión y aún así sonar atrasado en un televisor con procesado de imagen: eso ya no es un problema de edición, sino de cadena de reproducción, y se resuelve en la configuración del reproductor o del receptor. Comprobar en dos dispositivos distintos —uno con altavoces, otro con auriculares— separa un problema de trabajo de un problema de visualización.
Timecode: el reloj común del proyecto
El Timecode es una numeración de horas, minutos, segundos y fotogramas que permite que audio y vídeo hablen del mismo instante. Con él, un punto de la mezcla y un punto del montaje son el mismo sitio, y eso es lo que permite localizar notas de revisión, colocar efectos y reabrir la sesión meses después sin reinterpretar nada.
Trabajar con timecode implica decidir tres cosas al empezar: el frame rate del proyecto, que debe ser el del material de origen; el formato de numeración, con o sin salto de numeración en los estándares de 29,97 y 59,94 fps; y la hora de inicio, normalmente una hora redonda para que no haya horas negativas. Estos conceptos se detallan en la guía de sincronización con genlock y timecode.
En la sesión, el timecode aparece en el visor de transporte y en la regla de edición, y sirve para hacer spotting: colocar un clip exactamente en su posición de origen en lugar de arrastrarlo. También es lo que viaja en el Broadcast WAV, que guarda el código de tiempo dentro del fichero, de modo que un archivo suelto sabe dónde le corresponde estar.
Stems: entregar la mezcla por bloques
Los Stems son submezclas completas que, sumadas, reconstruyen el máster: diálogo, efectos, foley, música y ambiente son los grupos habituales. No son pistas sueltas ni versiones con efectos recortados, sino bloques ya mezclados entre sí dentro de su familia.
Se entregan por una razón práctica: cualquier corrección posterior —bajar la música en una escena, sustituir una línea, adaptar a otro idioma— se hace sobre el bloque que toca sin rehacer la mezcla entera. Para que funcione, todos los stems comparten inicio, largo y procesado de bus, y ninguno lleva normalización propia: si cada bloque llega al nivel que le apeteció a quien lo exportó, la suma no da el máster.
Si el trabajo se hace en equipo, conviene revisar antes de enviar cómo se intercambian stems entre DAWs: mismo sample rate, mismas referencias de tiempo y una mezcla de comprobación incluida para poder verificar la suma.
Una comprobación rápida detecta la mayoría de los problemas: sumar todos los stems y comparar con el máster exportado. Si la suma no coincide —más grave, más brillante o simplemente más alta—, alguno de los bloques lleva procesado propio de bus o una ganancia distinta. Repetir esa comparación una sola vez antes de enviar ahorra la ronda de correcciones en la que el destinatario intenta adivinar cuál de los stems se movió.
Deliverables: qué se entrega y en qué formato
Los Deliverables son el paquete completo, no un fichero suelto. El conjunto habitual incluye el máster estéreo, los stems, una mezcla M&E sin diálogo para doblajes, un vídeo de referencia con timecode visible, la pista de niveles y una hoja con la información de la pieza: duración, formato, configuración de canales y loudness con el que se entregó.
El formato se mantiene simple: PCM sin comprimir a 48 kHz y 24 bits, en Broadcast WAV cuando el destino lo admite, con el código de tiempo incrustado. El nombre del fichero sigue una convención única —proyecto, versión, pieza y canal— que evita la pregunta clásica de cuál de las cuatro copias es la buena; el criterio de organización completo está en la guía de naming, carpetas y versiones.
También se documentan las decisiones: si la entrega incluye versión limpia sin música o con niveles distintos, si hay pistas alternativas y qué cambia entre ellas. Un paquete que se entiende sin llamar a quien lo envió ahorra una ronda entera de corrección.
| Entregable | Qué contiene | Para qué se usa |
|---|---|---|
| Máster estéreo | Programa completo en dos canales | Reproducción final y revisión |
| Stems de programa | Diálogo, efectos, foley, música y ambiente separados | Correcciones y nuevas mezclas sin rehacer todo |
| Mezcla M&E | Música y efectos sin diálogo | Doblajes e versiones en otros idiomas |
| Archivos de referencia | Vídeo con timecode y pista de niveles | Comprobación de sincronía y de loudness |
Tabla de cuatro filas con los entregables habituales: máster estéreo, stems de programa, mezcla M&E y archivos de referencia, con su contenido y su uso.
Broadcast specs: los requisitos que no se negocian
Las Broadcast specs son las condiciones técnicas que fija el destino y que decide si la pieza pasa o se devuelve. El requisito más vigilado es el de loudness, medido con un medidor que cumple la especificación de la norma: -23 LUFS integrado en el marco europeo de EBU R 128 y -24 LKFS en la práctica recomendada de ATSC A/85 para televisión digital estadounidense.
A eso se suman el techo de true peak, que suele quedar por debajo del nivel máximo del sistema para evitar picos en la codificación, la configuración de canales —estéreo, 5.1 o el mapa que pida el canal— y el formato de contenedor y codificación de entrega. Muchos destinos verifican además que no existan silencios anómalos, que la señal esté centrada y que no haya distorsión.
Detalles que también provocan rechazo: cabeceras con segundos de silencio, colas más largas de lo pedido, un canal duplicado en lugar de estéreo real, fase invertida en uno de los canales y pistas desalineadas con la imagen de referencia. Ninguno aparece en el medidor de loudness, así que se comprueban aparte: escucha en mono, inspección de los extremos del fichero y revisión de la configuración de canales antes de subir nada.
El control de calidad se hace con el mismo medidor que usará el canal y con una escucha completa en auriculares y altavoces. Cuando la comprobación se salta, la devolución llega con la factura de la revisión incluida.
El recorrido completo de una entrega
El orden que reduce incidencias es: confirmar especificación con el destino antes de mezclar, cerrar la mezcla con el medidor a la vista, exportar máster y stems desde la misma sesión sin tocar ganancias intermedias, generar el vídeo de referencia con timecode, revisar sincronía y nivel sobre el material exportado —no sobre el de la sesión—, nombrar y empaquetar según la convención acordada y archivar proyecto, stems y máster.
Comprobar siempre sobre el fichero final. Es el único momento en que se valida lo que realmente llega, y el más rápido de todos: cinco minutos de escucha evitan la ronda de correcciones que se cobra una semana.
Siguiente paso
La entrega cierra el flujo lineal. Si el destino pide más de dos canales o una experiencia que ocupe alrededor del oyente, el siguiente paso es surround, immersive audio, spatial audio y audio para instalaciones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me descuadra el audio con el vídeo a lo largo de la pieza?
Casi siempre por una referencia que no es común: un archivo de vídeo con frame rate variable grabado en móvil, una sesión a una frecuencia de muestreo distinta de 48 kHz o un dispositivo de audio con latencia propia. La solución es fijar un solo reloj —timecode o puntos de sincronía— y comprobar la coincidencia al principio, en medio y al final de la pieza.
¿Qué diferencia hay entre timecode continuo y drop frame?
El timecode enumera horas, minutos, segundos y fotogramas. En 29.97 y 59.94 fotogramas por segundo, la numeración sin ajuste se aleja del reloj real, y el modo drop frame salta numeraciones de fotograma —sin saltar fotogramas de imagen— para que el timecode vuelva a coincidir con el tiempo transcurrido. Para duración y sincronía se elige el modo que pida el destino.
¿Qué stems hay que entregar?
El paquete habitual separa diálogo, efectos, foley, música y ambiente, más una mezcla M&E sin diálogo para doblajes. Todos deben compartir el mismo largo, el mismo timecode de inicio y el mismo procesado de bus: si cada stem viene normalizado por su cuenta, la mezcla no se puede reconstruir a partir de ellos.
¿Qué diferencia hay entre deliverables y broadcast specs?
Los deliverables son la lista de ficheros que se entregan —máster, stems, M&E, pistas de referencia, documentación— y las broadcast specs son las condiciones técnicas que esos ficheros deben cumplir: configuración de canales, loudness objetivo, techo de true peak, formato de contenedor, muestreo y controles de calidad del canal.
¿Hay que entregar a 48 kHz aunque el proyecto esté a 44.1?
La postproducción de vídeo trabaja de forma habitual a 48 kHz y 24 bits, así que conviene tener el proyecto en esa frecuencia desde el principio. Si el material llega a 44.1, se convierte una sola vez en origen, nunca en cadena, y se evita que varios ficheros conviertan por separado.
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Fuentes
- SMPTE Standards
Índice de las normas SMPTE, incluida la familia de timecode SMPTE y los estándares de identificación de medios; referencia de la sección de timecode y de la sincronía entre audio y vídeo.
- Sound & Vision
Describe el flujo de trabajo de música para imagen: el corte llega en MOV o MP4, la postproducción trabaja a 48 kHz como estándar, el timecode es fundamental para colocar la música y los entregables finales son WAV de 48 kHz y 24 bits con información de timecode.
- Import AAF with media from Pro Tools
Documentación del intercambio de sesiones con AAF y medios enlazados, el formato con el que llega el montaje desde el editor de vídeo; sirve para explicar cómo se recibe el material sin perder sincronía.
- EBU Tech 3341 — Loudness metering
Especificación de los medidores de loudness: momentos, cortos e integrados, con gating; define cómo se comprueba que la entrega cumple el objetivo de la norma de canal.
- EBU Tech 3285 — Specification of the Broadcast Wave Format
Especificación del formato Broadcast WAV, que permite incrustar código de tiempo y descriptores dentro del propio fichero; base de la sección de formatos de entrega.
Última revisión técnica: 01/10/2026. Si detectas un error, indícalo para corregirlo.